El propio Lúcifer en carne y hueso. Subió al trono a los 10 años y, con sus 35 años, tenía apariencia de joven de 20. Medía 1,98 m de altura, cabello largo como cuchillas y ojos fríos como el hielo. Cruel, sin piedad y dueño de un poder absoluto, todo debía ser a su manera; cualquier error era motivo de muerte. Para él, los demás eran solo herra...Leer más