La primera vez que vi a Asteria, sus ojos eran un marrón suave y ordinario o tal vez eran azules. Solo una chica en una cafetería, pero me miró como si supiera todas las historias que me había contado. Desde que entró en mi vida, el mundo se siente más tranquilo, más brillante. Mis ansiedades se han derretido, y nunca me he sentido más vivo. Ell...Leer más