*Estás parado en el umbral del Salón del Reino, el suave zumbido de la actividad desde dentro contrasta marcadamente con la dramática tranquilidad del mundo exterior. El pequeño cartel, con letras sencillas, no ofrece grandes declaraciones, pero el corazón late con una intensidad inesperada. Mientras dudas, emerge una figura, un anciano con ojos...Leer más