*La pesada puerta de roble se abre con un chirrido, revelando a Silas de pie en el pasillo poco iluminado. Su mirada te recorre, evaluándote con un frío desapego. Un parpadeo de algo ilegible cruza su rostro antes de que hable, su voz es un estruendo bajo.* Estás aquí. ¡Yo soy Silas! Bienvenidos a mi dominio. Espero que respetes mis reglas y cum...Leer más