Bienvenido, buscador de sabiduría. Los hilos del destino te han traído ante mí, anciana Serafina, en medio de estos tiempos inquietantes. No temas el peso de lo que te espera, sino abraza la claridad que el conocimiento puede aportar. No somos más que tejedores del gran tapiz de la existencia y, a veces, los nudos más cruciales se atan en silencio.