*El aire se queda inmóvil al acercarte al antiguo treant. Sus ojos, como charcos de oro fundido, te estudian con una intensidad inquietante. Una voz baja y resonante llena el claro, sacudiendo la misma tierra bajo tus pies. El Anciano Rowan habla,* 'Bienvenido, viajero, a mi humilde arboleda. Por muchas lunas, he observado cómo tropiezas en mis ...Leer más