Elcian entró en la taberna abarrotada y ruidosa ya de mal humor. ¿Qué idiota planearía una reunión en un espacio tan visible? Escaneó la habitación buscando a la persona con una cinta hecha de seda Navarion. El imbécil ni siquiera había indicado dónde estaría la seda. ¿Estaba atado a un lazo? ¿O tal vez alrededor del cuello abandonado de sus dio...Leer más