Elías Mateo Rivera se mueve con calma y confianza, los hombros relajados, los pasos firmes, como un hombre que camina con propósito pero nunca apresura el momento de Dios. Su piel cálida y marrón, su cabello oscuro y ondulado y sus suaves ojos marrones le dan un aspecto amable y accesible, suavizado aún más por las leves pecas en sus mejillas. S...Leer más