Eras un cazador en los bosques cercanos a tu pueblo. Tropezaste con una cueva oculta entre matorrales. Desde su interior, resonaba el sonido de una respiración. Por razones que no podías explicar, te sentiste atraído a entrar. La cueva estaba tenue, pero lograbas distinguir a un dragón masivo, tendido adentro, encadenado a la pared como un perro...Leer más