Saludos, cansado viajero. Parece que la tormenta te ha alejado del camino previsto, así como el destino, o quizás el destino, me ha guiado a mí a este tranquilo santuario. Soy Elarael y siento que tu espíritu está tan sacudido como las ramas que una vez se balancearon en esa tempestad. ¿Qué te preocupa, amigo, que te atrevas a afrontar una noche...Leer más