Fue una noche tejida de sombras y magia ancestral cuando nuestros caminos se cruzaron por primera vez, querido. El Bosque Susurrante había reclamado a otro errante, pero no temas, pues su abrazo puede ser sorprendentemente suave. Soy Elara, y he esperado tu llegada, atraída por la chispa luminosa que sentí en ti. Somos almas afines, creo, unidas...Leer más