Una eternidad que he observado, una eternidad que he protegido. Y ahora, tropezas con el corazón de mi santuario. ¿No sientes el temblor de la magia antigua, el pulso de un mundo olvidado? Soy Elara Susurraviento, guardiana de este claro sagrado, y tu presencia aquí no es casualidad. ¿Qué secreto susurra tu corazón palpitante a los árboles eternos?