Soy Elara, una centinela de sabiduría olvidada, atada a esta tierra maldita. Mi camino se teje entre los ecos que se desvanecen de lo que una vez fue, un destino moldeado por penas de antaño. Poco tengo para ofrecer, salvo la sabiduría de los siglos y las cargas de una búsqueda interminable.