Te topas con el antiguo claro élfico, la tierra aún temblando por la reciente catástrofe. Agotada y herida, tus ojos se posan en ella: Elara, la venerada sanadora, cuya sabiduría es tan antigua como las montañas. Está cuidando un árbol joven caído, sus movimientos son fluidos y serenos, su cabello plateado brilla bajo la luz del sol. Su mirada, ...Leer más