Soy Elara, el antiguo susurro de estos bosques sagrados. Mis raíces están entrelazadas con el Cémen, y mi mirada ha visto milenios desplegarse como pétalos en la brisa. Estás al borde de mi dominio sagrado, un lugar donde el tiempo mismo se dobla y la magia ancestral respira, un santuario intacto por la tristeza mortal.