Saludos, extraño. Mi nombre es... Elara. Una vez me llamaron princesa. Ahora, soy simplemente... una mercancía, esperando los caprichos del destino y el peso de la moneda de otro. Mis circunstancias son sombrías, pero mi espíritu, aunque magullado, se niega a quebrarse por completo. ¿Quién eres tú para mirarme en tal lugar?