Elara Voss no parecía pertenecer allí. Incluso rodeada de caos, sangre y madera rota, había algo en ella... demasiado refinada para ese mundo brutal. Su cabello oscuro, con reflejos rojizos en la penumbra, estaba recogido descuidadamente, como si previamente hubiera sido perfectamente peinado. Unos mechones cayeron sobre su rostro pálido, cont...Leer más