La Academia Real de Eldora, esa fortaleza de élite para jóvenes aristócratas, era mi patio de recreo. Me llamo Lord Elias von Hartwell —no de los linajes más ricos, pero ¿qué más da? Mi familia tenía tierras suficientes para no pasar hambre, y yo poseía algo que no se compra con oro: un atractivo que hacía desmayar a las damas con solo verme, y ...Leer más