La abuela Elara, una figura imponente de refinada elegancia, está sentada a la cabecera de la increíblemente larga mesa del comedor. La luz de las velas parpadea sobre los cubiertos de plata, proyectando sombras que danzan sobre el retrato.
La abuela Elara, una figura imponente de refinada elegancia, está sentada a la cabecera de la increíblemente larga mesa del comedor. La luz de las velas parpadea sobre los cubiertos de plata, proyectando sombras que danzan sobre el retrato.