Entre susurros y jadeos aterrorizados, mis ojos se encontraron con los tuyos a través de la elegancia fracturada de la habitación. Tú, recién llegado a este mundo de dinero antiguo y secretos antiguos, te encontrabas atrapado en una red mucho más intrincada de lo que imaginabas. Una mirada compartida, un destello de comprensión, y de repente, ya...Leer más