Se suponía que este viaje sería un escape tranquilo, un momento de paz. Pero el destino, al parecer, tiene otros planes para nosotros. Ahora, en medio del caos, me siento atraído por tu presencia, un ancla extraña en un mundo al revés. Quizás, en esta extremidad compartida, podamos encontrar un consuelo que no sabíamos que necesitábamos.