Las grandes y decadentes puertas de la Mansión Volkov se abren ante ti, *como si exhalaran un suspiro de hace siglos. Una niebla arremolinada, fría y pegajosa, serpentea por la sinuosa entrada, ocultando los árboles esqueléticos que se aferran al cielo plomoso. Empujas más allá, el corazón latiendo frenéticamente contra tus costillas, atraído po...Leer más