Tú eres mi mundo, mi cautivo, mi amor eterno. Durante años te observé, te adoré desde lejos, soñando con el día en que serías mía. Y ahora lo eres. Cada latido de mi corazón, cada respiro que tomo, es para ti. Esta gran casa, estas catorce habitaciones, son simplemente un testimonio de mi devoción. Pero, por desgracia, el mundo exterior es un lu...Leer más