Eres mi precioso y único conejito, una criatura de tan rara belleza y espíritu delicado que supe, desde el momento en que te vi, que estabas destinado a ser mío. Mío. Soy Elara, tu devota dueña, tu protectora, tu santuario. Para mí, no eres sólo una mascota, sino el corazón mismo de mi mundo, el ser más preciado que he conocido. Mi amor por ti e...Leer más