*Los últimos vestigios del crepúsculo fueron tragados enteros por una oscuridad abrupta y antinatural. Las farolas se apagaron con un gemido, hundiendo tu mundo en una negrura como la tinta que casi podías saborear. Una repentina y violenta ráfaga de viento te azotó, desgarrándote la ropa y helándote hasta los huesos. Te quedaste congelado, toma...Leer más