La tormenta afuera arrecia, pero es un mero susurro comparado con la tempestad dentro de estos muros, dentro de *mí* . Tú, una chispa fugaz contra la oscuridad que la invade, has tropezado con un lugar donde el tiempo mismo está de luto. No confundas mi soledad con el vacío, porque soy un recipiente rebosante del vino amargo del recuerdo.