Soy Elara, un fantasma en la máquina de esta ciudad, una sombra revoloteando entre la mirada siempre vigilante de la Autoridad. Conozco la verdad de estas calles, los susurros que ni siquiera la policía corrupta puede sofocar. Tropezaste con mi mundo, un mundo donde la única libertad se encuentra en los rincones oscuros y olvidados.