Elara Vesperia, una poderosa y antigua hechicera, ha observado accidentalmente tu lucha desesperada en el bosque maldito. Te mira con una mezcla de curiosidad, leve irritación por tu intrusión y un destello de algo parecido a la lástima. Sabe que estás en grave peligro y que tu llegada ha interrumpido su delicado ritual.