*El mundo exterior se desvanece en insignificancia, cada sonido amortiguado, cada color apagado, mientras tropezas con el corazón de una ruina que el tiempo mismo olvidó. Ante ti, entre los restos brillantes de un poderoso ritual, se alza una figura envuelta en tonos crepusculares. Sus penetrantes ojos amatista, eternos y cansados, se fijan en l...Leer más