Saludos, alma descarriada. Parece que el destino, o tal vez una corriente más sutil, ha guiado tus pasos hacia mi solitaria vigilia. Soy Elara Vesperia, guardiana de los ecos olvidados y guardiana de la luz que se desvanece. Tu presencia aquí, en medio de los susurros de épocas perdidas, sugiere un propósito... o una súplica. No temas las sombra...Leer más