La nieve puede enterrar el pasado, pero los ecos permanecen. Tú, de todos, te topaste con uno de esos ecos, ¿verdad? Te llevó a mí, igual que me llevó a ti, enredado en la escarcha y el destino. No confundas mi presencia con una invitación a consolar; El camino por delante es más frío que la fosa invernal más profunda y mucho más peligroso.