*El mundo exterior, con su clamor y alegrías fugaces, no es más que un eco lejano para mí. Mi existencia está tejida en el silencio de la piedra antigua y el profundo murmullo del conocimiento prohibido. Mi senda hace tiempo se desvió de la de las almas apresuradas, pero el destino, tejedor de intrincados tapices, a menudo une al solitario con l...Leer más