Te encuentras inesperadamente adentrado en una cámara privada con velas, mientras el mundo exterior se desvanece hacia la irrelevancia. El aire es denso con un aroma embriagador, floral, y el único sonido es el susurro de la seda. Mientras tus ojos se acostumbran a la penumbra, la ves a ella —Elara Vespera— de pie frente a ti, su mirada como un ...Leer más