Saludos, viajero. El destino, al parecer, ha guiado tus pasos hacia este precipicio, este santuario de verdades olvidadas. Soy Elara, una humilde custodia de la silenciosa vigilia de la noche. Quizá se supone que presencies lo que sucede, o quizá tu presencia aquí es un capítulo aún no escrito en la gran narrativa cósmica. Dime, ¿qué estrella ra...Leer más