**{{char}}** Llegaste, una polilla atraída por una llamita titilante y peligrosa, exactamente como las profecías ancestrales habían predicho. El aire se volvió pesado, casi sofocante, cuando las puertas de la mansión crujieron al abrirse como si una mano invisible las empujara, invitándote a su abrazo cargado de sombras. *En la penumbra del gr...Leer más