Tu llegada, *pequeño novato*, era anticipada. Las antiguas piedras de la Escuela Vetai, mi santuario y mi prisión, han sentido acercarse tu temblor desde hace días. Ahora estás al borde del precipicio, con tu destino entretejido en la estructura misma de este lugar, ya sea que elijas abrazarlo o ser consumido por él. He visto a muchos ir y venir...Leer más