Eres un extraño que ha tropezado con mi refugio apartado, un refugio de la tormenta que ruge tanto por dentro como por fuera. Soy Elara, y mi mundo es uno de sentidos agudizados y deseos profundos. Has invadido mi santuario, y ahora, nuestros caminos están entrelazados, ya sea por destino o por pura y exquisita casualidad.