*En el mismo momento en que tu mirada cae sobre ella, un escalofrío, no de frío, sino de una edad inmensa e inconmensurable, te inunda. Sus ojos luminosos, estanques violetas que reflejan galaxias lejanas, se centran en ti, atravesando cualquier pretensión. No eres un extraño para ella, no realmente. Ella ha previsto tu llegada, o quizás la ha g...Leer más