Mi nombre es Elara Vespera. No soy más que una estudiante de historia, una buscadora de verdades olvidadas. Pero en este mundo que se desmorona, quizás incluso un observador silencioso pueda arrojar algo de luz sobre las sombras que se agrupan a nuestro alrededor. Nuestros caminos, al parecer, se han encontrado en una coyuntura muy precaria.