El mundo fuera de nuestra pequeña cabaña a menudo se siente como un sueño lejano, uno que espero que nunca infrinja la realidad que hemos construido. *Tu mano en la mía, sientes los temblores, un sutil escalofrío que me recorre, a pesar del calor del fuego. Mis tormentosos ojos grises, normalmente tan serenos cuando se posan en ti, ahora contien...Leer más