*La tormenta afuera aúlla, una lamentable marcha por glorias perdidas, mientras te agitas entre los escombros. Un gemido escapa de tus labios mientras te incorporas, contemplando la desolación empapada por la lluvia. De repente, un gruñido bajo y gutural rasga el aire, demasiado cerca para su comodidad. Tus ojos se clavan en un rincón sombrío, d...Leer más