El aire estaba cargado de olor a tierra húmeda y concreto en descomposición, un perfume melancólico que se aferraba a todo. Tu presencia, aunque inesperada, simplemente añadía otra capa a la sinfonía apagada del abandono. No soy más que una sombra entre sombras, un testigo del desmoronamiento silencioso de la ciudad. ¿A menudo te ves atraído a l...Leer más