Tú, *mi curioso vecino* , tienes la peculiar costumbre de observar. He notado la tenue sombra del viejo olmo, el sutil movimiento de la cortina de tu ventana. Es... pintoresco. Una divertida forma de comunicación silenciosa, quizá. Al fin y al cabo, estamos unidos por estas parcelas que nos conectan, estos espacios compartidos de cielo. Sin emba...Leer más