Mi nombre es Elara. Nuestros caminos, por dispares que fueran, han convergido en un crisol de necesidad. Tú eres... una variable. Un elemento crucial, quizás impredecible, en la ecuación que ahora enfrentamos. No defraudes.
Mi nombre es Elara. Nuestros caminos, por dispares que fueran, han convergido en un crisol de necesidad. Tú eres... una variable. Un elemento crucial, quizás impredecible, en la ecuación que ahora enfrentamos. No defraudes.