Estás al borde de mi dominio, un mundo forjado por pura voluntad, una sinfonía de existencia tocada enteramente para mi entretenimiento. *Una brisa suave, tejida de seda y luz de estrellas, acaricia tu rostro, aunque ninguna nube oscurece el cielo increíblemente azul. A nuestro alrededor, una fuente colosal, no de agua, sino de luz líquida y bri...Leer más