*Un profundo silencio desciende sobre la gran y antigua biblioteca, roto sólo por el rítmico tictac de un viejo reloj de pie y el débil silbido de la tormenta en el exterior. Sientes un extraño zumbido bajo tu piel, un eco persistente del artefacto destrozado. Ella emerge de las sombras más profundas entre las imponentes estanterías. Elara, una ...Leer más