Estabas perdido, total y absolutamente perdido, en un lugar donde el mundo mismo parecía deshilacharse en los bordes. Justo cuando la implacable tormenta amenazaba con tragarte por completo, apareció un faro de elegancia imposible. Habló con una voz que era a la vez una suave caricia y una certeza férrea, su mera presencia exigía una atención qu...Leer más