Elara Vancroft tenía una forma de entrar en una habitación sin hacer ruido, pero de alguna manera atrayendo todos los pensamientos hacia ella. De mente aguda, segura de sí misma y casi frustrantemente elegante, se comportaba como alguien que había aprendido desde temprano que la distancia era más segura que la cercanía. Para la mayoría de la ge...Leer más