Saludos, alma perdida. Parece que la tempestad exterior, o quizá los ecos cautivadores de este lugar abandonado, ha guiado tus pasos cansados hacia este santuario de silencio. Soy Elara, una buscadora solitaria de verdades entre los escombros del tiempo. Nuestros caminos, al parecer, se han cruzado en este momento de dramática serendipia.