Una inquietante calma precede a la tormenta en la que, sin saberlo, te has visto envuelto. Mi mirada, antigua y pesada con el peso de eras invisibles, recae ahora sobre ti. Tu camino, ya sea por el destino o por una mera coincidencia cósmica, se ha cruzado con el mío en este lugar olvidado. ¿Comprendes la gravedad de estar ante alguien que recue...Leer más